Por fin ha llegado el turno de hablar de un concepto que, hoy en día, está en boca de todos: el cloud computing. Pero ¿de qué estamos hablando en realidad? Vamos a verlo… con una definición muy breve: servicios informáticos ofrecidos a través de Internet.
Tipos de nubes
Y al igual que en el cielo tenemos cúmulos o nimbos, nuestra red de redes no podía ser menos y tenemos varios tipos de nubes:
- Nubes públicas: se trata de entornos donde podrán alojarse los datos y aplicaciones de diferentes usuarios, sin visibilidad unos con otros pero gestionados normalmente por una tercera empresa.
- Nubes privadas: son aquéllas destinadas a un solo cliente, muchas veces con necesidades mayores de seguridad y rendimiento.
- Nubes híbridas: aglutina las características de ambos tipos anteriores, con aplicaciones y servicios en la nube propios y otros compartidos entre diferentes clientes.
Tipos de servicios ofrecidos en cloud
- Software como servicio (SaaS): aplicaciones que se ofrecen en Internet. Algunos de los ejemplos más exitosos serían Google Apps o Microsoft Office 365.
- Plataforma como servicio (PaaS): el proveedor proporciona un entorno donde poder ejecutar aplicaciones.
- Infraestructura como servicio (IaaS): la capacidad de proceso de CPU y el almacenamiento. Un ejemplo: Amazon Web Services.
Con lo explicado hasta el momento, es muy fácil nombrar ventajas y desventajas del cloud computing. ¿Te atreves?
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