Hoy quiero presentaros un servicio que, muchas veces, asociamos a las grandes empresas. Y aunque es cierto, lo cierto también es que se puede aplicar perfectamente a las pymes y puede ahorrarnos costos: la e-factura o factura electrónica.
Se trata de utilizar un equivalente de la factura tradicional, con total legalidad, y de su transmisión por medios telemáticos. Pero no basta con enviar un archivo PDF con la factura: para que la validez legal sea total, esa e-factura debe ir firmada digitalmente con una firma electrónica válida y reconocida por ambas partes, según la Ley de Firma Electrónica 59/2003. El certificado digital garantizará:
- La autenticidad del emisor.
- La integridad del contenido.
El beneficio será obvio, principalmente en el ahorro de costes, la mejora de la eficiencia, la mejora en el flujo de las transacciones o incluso, la integración con aplicaciones de gestión internas.
Resumiendo:
- Obtén un certificado digital.
- Bájate una aplicación de facturación electrónica (el Gobierno dispone de herramientas gratuitas).
- Impleméntala en tu empresa.
- Y factura… ¡factura mucho y bien!
O también puedes contactar con nosotros y podremos ayudarte… ¡para eso estamos!
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